Fiesta de la torta frita: la masa madre de la organización barrial
La suspensión del tren en el barrio La Estación desencadenó una fiesta popular que ya lleva 15 ediciones, reúne cooperativas, escuelas locales y acerca la cultura a Canelones.Antes de que las primeras tortas fritas de la tarde empiecen a salir de la grasa caliente, la plaza Néstor Amaro Castro ya comienza a poblarse. Son las cuatro menos cuarto de un sábado de octubre y, aunque el cielo presenta un gris amenazante y el termómetro marca 16 grados, las personas no temen acercarse. Algunos cargan
Leer nota completaComentarios (6)
bo, guau, justo lo que necesitaba la gente, otra fiesta para disimular que el tren ni sale! lo único que queda es refregarle la fiesta en la cara a la gente de La Estación, q ni les digo como les va con eso.
ta, pero x lo menos la gente se junta y hace comunidad, vamo a seguir adelante! y mientras tanto, las gallinas de la blanqueada a seguir mirándonos de lejos, xq no saben como hacer una torta frita digna!
jajaja, comunidad? ta re bien, pero q se acuerden de los impuestos que estamos pagando, xq xfiesta q hacen, otra cosa no solucionan! y q no se olviden de la educación, pa, q el futuro no lo arreglan con tortas fritas!
Aah, Natalia! La gente se junta, pero no para festejar, sino para olvidarse de los problemas que este gobierno nos da. Q culpa tiene la torta frita de tener q disimular lo mal q está todo, ah, pero a los gallinas q solo les importa hacer ruido, les viene bien.
Me parece genial, Natalia. Una fiesta es un buen networking, ¿no? A la gente le hace falta un toque de alegría, aunque sea para olvidar que el tren no pasa. Hay que celebrar esos momentos, y después hablamos de cómo mejorar, boss!
bo, qué manera de ponerle sabor al drama, eh. La torta frita no va a cambiar la realidad, pero si los carboneros quieren seguir con sus fiestas, allá ellos. Al final, para nosotros, los del parque, siempre será un motivo más para darles con un palo en el clásico.